domingo, 2 de octubre de 2016

La hacienda de doña Graciela...


Esta es una de mis leyendas cortas de Chihuahua predilectas Agustín y su novia estaban platicando un día por la tarde en el jardín de su casa. Ella le dijo que por qué no iban a pasar un fin de semana a la hacienda de su abuela Graciela, quien había muerto 10 años atrás.
– Pero tú me habías dicho que en esa propiedad no había nadie Selene, que estaba prácticamente abandonada. Dijo Agustín.
– Sí, eso fue hasta que mis papás contrataron a gente para que se quedara en la hacienda y le dieran mantenimiento. Ven conmigo, te va a encantar. Podemos montar a caballo, ir al río o dar paseos a la luz de la luna. Será muy romántico. Contestó Selene.
– No sé Selene, me preocupa que puedan pensar tus papás. Replicó Agustín.
– Por ellos no te preocupes, yo ya les pedí permiso y me dijeron que estaba bien. Si quieres que ellos mismos te lo confirmen, ahorita les marco por teléfono y tú les preguntas. ¿Te parece bien?
– No, no hace falta. Creo en lo que me dices. Ahora sólo dame un par de días para organizar mis cosas y el viernes paso a buscarte a primera hora a tu casa ya con las maletas listas.
Así lo hizo, Agustín salió de su domicilio a las 6:00 de la mañana y fue a buscar a su novia. Ambos tomaron la carretera que los llevaría al estado de Chihuahua.
Cerca de llegar a la capital se encontraba la hacienda de doña Graciela, misma que era muy famosa en la región por haber sido ocupada por simpatizantes de la Revolución Mexicana a principios del siglo XX.
– El sol salió y mientras Agustín iba conduciendo, Selene gritó:
– ¡Oríllate, y vamos a ver qué es eso que está allá!
– Querida, es sólo un montón de rocas apiladas ¿qué tienen de especial?
– ¿No te das cuenta que algunas de ellas brillan? A lo mejor son parte de una mina de oro y podemos obtener dinero al venderlas.
– No nos hace falta el dinero, mejor sigamos.
– En eso tienes razón, pero que tal si debajo de ellas hay un tesoro escondido y si nos vamos dejaremos que otro lo encuentre.
Agustín, sintió mucha curiosidad y finalmente decidió hacer lo que su prometida le había sugerido. Ambos bajaron del automóvil y él se puso a quitar algunas piedras para ver si en efecto había algo abajo. Cuál sería su sorpresa al encontrar que en la parte inferior había una caja del tamaño de un cofre, lo abrió y en el encontró una mano de hueso llena de anillos de oro con piedras preciosas.
Con sumo cuidado retiró cada una de las joyas, mas no pudo quitar la que estaba en el dedo anular. Jaló con fuerza la sortija hasta que el dedo se arrancó.
Inmediatamente después de la mano salió una sustancia de color bermellón Agustín cayó al piso al inhalar ese aroma, su novia pidió auxilio a la policía de caminos. En minutos arribó con ambulancia, de ella se bajó una mujer a la que le faltaba el dedo anular de la mano izquierda.
Ya en la camilla, el hombre le preguntó a la paramédica
-¿cómo perdió ese dedo?
A lo que ella le contestó:
– Tú me lo arrancaste. Ahora morirás.
Agustín no alcanzó a llegar al hospital, pues murió en el trayecto de un paro cardiaco.

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viernes, 30 de septiembre de 2016

Leyenda de terror La niña en la escalera...

Hace algunos años, en una linda casa en medio del campo vivía una familia de tres hijos y su madre, la cual se unió al poco tiempo con un hombre, convirtiéndolo en padrastro de los pequeños, pero; este tipo era muy violento, maltrataba a los niños sin razón, les quitaba sus alimentos, les negaba el agua, hasta los golpeaba solo por gusto.
Aunque trataba muy mal a los tres niños, parecía tener un odio mayor por la hija de 10 años, a quien golpeaba de forma más salvaje, llegó un día hasta el punto de arrojarla por las escaleras… y la pequeña murió al momento.
Para no enfrentar el castigo por lo ocurrido, el resto de la familia huyó a alguna ciudad que se desconoce.
La casa pasó a manos de otra familia, que duró poco tiempo en ella, pues escuchaban a menudo la voz de la pequeña pidiendo ayuda.
Las siguientes personas que habitaron esa casa, se quedaron el tiempo suficiente para escucharla llorar y gritar en medio de la noche, hablando cuando la gente estaba de espaldas y al voltear no veían nada… también golpeaba en ocasiones la puerta para pedir un poco de agua, pero; lo más inquietante de su presencia, era cuando se paraba en la escalera… pues no se sabe si estaba cuidando a los demás para que no cayeran, o a propósito aparecía para tirarlos como lo hicieron con ella y corrieran su misma suerte.
Siguen sin conocerse sus intenciones, pues hasta el momento el hecho de verla, para muchas familias ha sido suficiente… y la casa ahora permanece abandonada porque esa niña estará ahí por siempre.
NOTA: Éste contenido no es de mi autoría, les dejaré el link de donde lo encontré, AQUÍ
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Bienvenidos...

Hoy les quiero dar la bienvenida, a éste nuevo blog, en donde realizaremos diferentes formas de como personalizarlo a nuestro gusto.
Espero que cada entrada les guste y les sirva. En cada entrada, de contenido, pondré una historia, para que no solo sea un blog de pruebas, si no que también tenga contenido que entretenga...